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Esta es una pregunta muy recurrente entre quienes que vende tanto productos como servicios. La gente visita mi web, mi producto es muy bueno y tiene un precio muy competitivo, pero mis ventas son muy bajas, ¿cuál es el problema?.

Pues la respuesta puede estar en algo tan sencillo (y a la vez tan completo) como los mapas de calor. Son una forma poderosa de comprender qué hacen lxs usuarixs dentro de tu web: dónde hacen clic, hasta dónde se desplazan, qué miran o qué ignoran. Esto te ayuda a identificar problemas y, con ello, te muestra las posibles soluciones. Mientras que otros tipos de análisis tienen sus puntos fuertes, los mapas de calor atraen la atención instantánea a los principales problemas de tu web.

¿Cómo lo hacen? Es muy sencillo: mostrándote el comportamiento de tus clientes potenciales a través de colores, desde el rojo al azul, siendo el rojo la zona más caliente (lo que más miran) y la azul la más fría (lo que menos miran). Porque una imagen vale más que mil palabras…

Tipos de mapa de calor:

Mapas de clic

Te muestran dónde lxs visitantes hacen clic con el ratón en los ordenadores y dónde tocan con el dedo en los dispositivos móviles (en este caso, se conocen como mapas térmicos táctiles).

Mapas de movimiento

Rastrean dónde mueven el ratón mientras navegan por la página. Las investigaciones sugieren una correlación entre dónde miramos y dónde está nuestro ratón, lo que significa que un mapa de movimiento te da una indicación de dónde podrían estar mirando cuando revisan tu web.

Mapas de calor de escritorio y móviles

Te ayudan a comparar el rendimiento de tu web en diferentes dispositivos. Te puede mostrar, por ejemplo, que el contenido que se destaca en una página vista desde un ordenador, puede ubicarse mucho más abajo si la miran desde un móvil y por eso pasa desapercibida (recordemos que la mayoría de accesos a Internet los hacemos a través del móvil).

Mapas de calor geográficos

Revelan las ubicaciones de los usuarios (de forma anónima). Así, puedes ver las zonas desde donde más personas visitan tu web y centrar la publicidad en ellxs, por ejemplo.

Otro tipo de herramientas de análisis te ofrecen datos numéricos. Pueden indicarte, por ejemplo, que ciertos enlaces tienen una tasa de clics muy baja, pero no te explican por qué.

Sin embargo, ver los mismos datos en un mapa de calor configurado correctamente, podría revelar rápidamente que la tasa de clics problemática se debe a que un enlace está rodeado de otros elementos que distraen.

Además, los mapas de calor facilitan el aprendizaje del comportamiento de lxs usuarixs al visitar tu web, lo que te permite crear un diseño más inteligente. Aprender implica cuestionar tus propias elecciones y reconocer las áreas que necesitan mejorar. El diseño es un acto comunicativo visual y los diversos elementos de un sitio web transmiten una serie de mensajes. Es muy importante saber cómo reaccionan ante él y comprender si necesitas encontrar una forma diferente de mostrarlo.

En el diseño web, aprender de tus usuarixs es particularmente importante. Cuando los mapas de calor te sorprenden, se convierten en una oportunidad para profundizar en el contenido de un sitio o en problemas de diseño. Te ayudan a comprender lo que hace tu audiencia (y lo que es también muy importante, lo que no hacen) a medida que responden a tus diseños. Las encuestas y los formularios tienen sus usos, pero en muchas ocasiones lo que decimos que hacemos puede que no siempre refleje lo que realmente hacemos.

Nos ofrecen respuestas que ninguna otra herramienta puede ofrecer. Sin embargo, eso no significa que ofrezcan todas las respuestas. Deben verse como una herramienta más, que funciona mejor cuando se combina con otras. Recuerda: La unión hace la fuerza.